Ilia Topuria se ha definido a sí mismo cómo la nueva cara de las MMA, y seguramente no le falta razón. Eso sí, a la nueva cara se le deberían exigir nuevas caras y, ahí, entra Arman Tsarukyan y no Gaethje. Entre otros… Te cuento mi opinión en Jaula Magazine.
Arman Tsarukyan vence, convence y se posiciona
El día de ayer, el UFC Fight Night de Qatar nos dejó una gran cantidad de nombres, aristas y pensamientos sobre lo que puede ser el futuro de la compañía en diferentes divisiones. Nos dejó la victoria de Aleksandre Topuria o el impresionante debut de Luke Riley, el crecimiento y victoria de Ian Garry o 3 finalizaciones en la parte alta de los preliminares dignas de ser saboreadas. Pero también nos dejó una nueva cara para la nueva cara, Arman Tsarukyan.
Arman venció con un kata gatame en el segundo round a Dan Hooker, séptimo en los rankings antes de la pelea de ayer. Los estilos encontrados y la veteranía de neozelandés podían ser una buena prueba para el armenio. Pero el dominio de la pelea, la contundencia y el resultado, dejaron claro que ese charco ya se le quedaba pequeño a este nadador. Arman, por cierto, acudió de la mano de Khamzat y de su padre.
Ahí la tienes Ilia
Los que hemos acompañado el crecimiento de Topuria en los últimos años hemos escuchado una frase que se repite una y otra vez del peleador georgiano, «Soy la nueva cara de las MMA…» y en eso estamos de acuerdo, pero a la nueva cara, se le debería exigir nuevas caras.
Ilia es la nueva cara, en eso estamos de acuerdo, repito. Es la nueva cara para el aficionado, para el departamento de marketing y, con sus victorias, se ha convertido en la nueva cara dentro del octágono, eso no se lo quita nadie. Pero desde la barrera, creo que a la nueva cara se le deben exigir nuevas caras. Algo que parece no acaba de entrar en los planes del georgiano.
Un CV de caras conocidas
Suena Gaethje, uno de mis favoritos de siempre, pero eso no quita que sepamos en qué momento se encuentra cada uno. Ilia venció a Volkanoski después de que este sufriera un impactante KO frente a Islam para llevarse el cinturón.
Después lo defendió con Holloway, una enorme leyenda, pero con un enorme kilometraje a sus espaldas y, posteriormente, saltó al ligero para terminar en un abrir y cerrar de ojos con Oliveira, que no planteó el combate de la mejor manera posible frente a una máquina de demolición como Ilia.
Sin olvidar que en su ascenso en el pluma, ninguna fue una cara nueva: Hall, Mitchell, Josh Emmet y Volkanovski.
Un CV sobresaliente, unos nombres que nadie puede borrar de su registro, pero una realidad también cierta, ninguno de esos era una nueva cara de las MMA.
Ahora suena Gaethje, pero también suenan Paddy, Arman incluso Rahkmonov o Morales en el welter como puerta de entrada a la división, y menos Gaethje, me apetece cualquiera.
Nuevas caras, nuevas escuelas, nuevos retos
Arman Tsarukyan, Paddy Pimblet, Morales…. Son nuevas caras. Son las caras que al aficionado le apetece ver y que, en parte, puede demandar al georgiano nacionalizado español. Si es la nueva cara de las MMA tendrá que enfrentar a quienes rivalizan por ese título imaginario y no contra quienes llevan más años en los escenarios que U2 y los Rolling juntos.

No tengo duda de que Ilia podría salir vencedor de cualquiera de esos cruces, pero quiero verlo. Quiero ir al Museo del Prado y que me enseñen sus mejores obras, y sinceramente, Ilia contra Gaethje a día de hoy, no me lo parece.
Las nuevas caras que describimos vienen acompañadas, como Ilia, de nuevas escuelas, nuevos métodos de aprendizaje, preparación o estudio. Son diferentes. Son mejores o mejor dicho, están más preparadas.
¿Será, será…?
Ilia es la nueva cara, se lo ha ganado en lo mediático, en lo deportivo y en la industria, pero queremos saber lo que puede hacer en un enfrentamiento entre homólogos de generación. Queremos verle con quien ha crecido con sus mismas armas, con peleadores que se encuentran cómo él, en el apex de su rendimiento. Y así disfrutaremos de la obra, gane quien gane.
Sea quien sea, me gustaría que fuera una nueva cara, cómo la suya. Una que despeje las incógnitas de los dubitativos, una que le iguale con rivales potencialmente igual de dañinos que él y que, en definitiva, tengan el trono como algo de futuro, y no de presente o pasado.
Algunos verán hate, otros argumentos, sinceramente me da igual, sólo quiero ver a los mejores, contra los mejores.